CAR entrega herramienta para frenar la expansión desordenada del suelo rural en Cundinamarca
La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) realizó el foro de socialización de la nueva metodología mediante el cual se actualizan las determinantes ambientales para el desarrollo urbanístico en suelo rural suburbano de los municipios de su jurisdicción.
El encuentro reunió a autoridades del nivel departamental y municipal, secretarios de planeación, concejales, entidades del nivel nacional con competencia en el tema, a representantes de la academia, gremios y equipos técnicos, con el propósito de presentar el alcance de esta herramienta, resolver inquietudes y fortalecer el trabajo conjunto en torno a la planificación territorial sostenible.
Durante la instalación del evento, el director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, destacó que el territorio enfrenta desafíos cada vez mayores derivados del crecimiento urbano, la expansión de vivienda campestre y las nuevas dinámicas económicas, fenómenos que han incrementado la presión sobre el recurso hídrico, los ecosistemas estratégicos y los suelos de vocación agrícola.
“Hoy la planificación territorial ya no puede entenderse únicamente como un ejercicio urbanístico. Cada decisión sobre el uso del suelo tiene efectos directos sobre la disponibilidad de agua, la biodiversidad, la seguridad alimentaria y la resiliencia de nuestros municipios frente al cambio climático”, afirmó el Director.
La metodología, desarrollada conjuntamente con el Instituto de Estudios Urbanos de la Universidad Nacional de Colombia, incorpora variables como la vulnerabilidad hídrica, la presión sobre los ecosistemas estratégicos, la fragmentación ecológica, la sobreutilización del suelo y los riesgos asociados al cambio climático, permitiendo evaluar las condiciones particulares de cada municipio para orientar la actualización de sus instrumentos de ordenamiento territorial.
De acuerdo con los estudios técnicos presentados por la Corporación, el 25,5 % del territorio de la jurisdicción registra condiciones de vulnerabilidad hídrica alta o muy alta; 15 municipios presentan altos niveles de riesgo frente al cambio climático y 28 evidencian procesos de ocupación del suelo rural que comienzan a superar su capacidad de carga ambiental.
El Director explicó que la metodología no modifica la autonomía de los municipios para definir su modelo de ocupación del territorio, sino que pone a su disposición criterios técnicos y científicos que fortalecerán los procesos de concertación ambiental y facilitarán la toma de decisiones durante la revisión de los Planes de Ordenamiento Territorial (POT), Planes Básicos de Ordenamiento Territorial (PBOT) y Esquemas de Ordenamiento Territorial (EOT).
Asimismo, resaltó que se trata de una herramienta dinámica, cuyos indicadores podrán evolucionar conforme los municipios fortalezcan la protección de los ecosistemas, mejoren la gestión del recurso hídrico, impulsen procesos de restauración ecológica y aumenten su resiliencia frente al cambio climático.
La CAR reiteró que este proceso busca consolidar una visión compartida del territorio entre las autoridades ambientales, los gobiernos municipales, la academia y los diferentes sectores sociales, promoviendo un modelo de desarrollo que combine crecimiento económico, sostenibilidad ambiental y calidad de vida para los habitantes de Bogotá y Cundinamarca
