Cerca de 450 personas corrieron por la paz y la reconciliación en La Palma
Cerca de 450 personas participaron en La Palma, provincia de Rionegro, en la quinta edición de la Carrera por la Paz y la Reconciliación de Cundinamarca, una jornada que llevó a las calles del municipio un mensaje de encuentro, memoria y esperanza, y que convocó a distintos sectores de la sociedad alrededor de la convivencia y la no violencia.
Víctimas del conflicto armado, firmantes de paz, integrantes de la Fuerza Pública, representantes de la institucionalidad y habitantes de La Palma y municipios vecinos se encontraron en torno al deporte como una herramienta para generar espacios de diálogo, reconocer las historias de las comunidades y avanzar hacia territorios donde el respeto, la convivencia y la reconciliación sean posibles.
La jornada combinó actividad física, participación ciudadana e integración comunitaria. La presencia de organizaciones públicas y privadas, así como de diferentes sectores sociales e institucionales, permitió ampliar el alcance de esta iniciativa y convertirla en un espacio de encuentro regional alrededor de la construcción de paz.
La carrera contó con dos recorridos, diseñados para facilitar una participación amplia e incluyente. Uno de ellos fue adaptado para personas con diferentes condiciones físicas, entre ellas adultos mayores, niños y personas con características especiales; mientras que el segundo tuvo una mayor distancia y exigencia para quienes practican deporte de manera habitual.
La actividad fue liderada por la Gobernación de Cundinamarca, a través de la Secretaría de Gobierno y Seguridad Ciudadana, como parte de las acciones orientadas a promover la convivencia, reconocer a las víctimas del conflicto armado y generar espacios de participación de las comunidades en los procesos de reconciliación y construcción de paz.
La directora de Justicia, Derechos Humanos y Paz de la Secretaría de Gobierno y Seguridad Ciudadana destacó el significado de realizar esta quinta edición en La Palma: “Desde acá, desde el corazón de La Palma, levantamos la voz para decirle a las víctimas del conflicto armado que no están solas, que recordamos lo que sucedió y que vamos a trabajar de la mano para construir un mejor futuro para Cundinamarca”.
La elección de La Palma como sede de esta quinta edición tuvo un significado especial por la historia del municipio y las afectaciones que allí dejó el conflicto armado. Llevar la carrera a este territorio permitió reconocer a sus comunidades y visibilizar las historias de quienes han vivido de cerca la violencia, al tiempo que se abrió un espacio para encontrarse desde el deporte, la convivencia y la esperanza.
Con esta jornada, Cundinamarca llevó nuevamente a sus territorios un mensaje de paz y reconciliación, demostrando que estos procesos también se construyen desde los municipios, con la participación de las comunidades y mediante espacios que permitan reconocerse, dialogar y avanzar juntos.
