«No los mediquen en casa»: la advertencia tras la muerte de 11 animales silvestres afectados por incendios
Los incendios forestales registrados durante agosto en Cundinamarca dejaron 1.512 hectáreas afectadas en 400 eventos reportados, una emergencia que además de comprometer la cobertura vegetal ha generado impactos sobre la fauna silvestre. Ante los reportes de animales encontrados heridos o afectados por el fuego, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Universidad Nacional de Colombia activaron una comisión conjunta para su atención y recuperación.
La respuesta permitió realizar jornadas de búsqueda, valoración y estabilización de los ejemplares encontrados en las áreas afectadas. De acuerdo con la condición de cada animal, los casos que requirieron manejo especializado fueron remitidos a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional o al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de Tocaima, donde permanecen bajo cuidado veterinario.
El balance preliminar de la atención realizada durante agosto registra 14 animales atendidos, 11 fallecidos, 2 trasladados a URRAS y 1 remitido al CAV de Tocaima. Entre los ejemplares que han requerido atención se encuentran mamíferos silvestres como ñeques y lapas, afectados por las condiciones generadas por el fuego y la pérdida de sus hábitats.
La CAR dispuso además de su Unidad Móvil de Atención de Fauna Silvestre, con capacidad para prestar atención médico-veterinaria en territorio y facilitar el traslado de los animales que requieren manejo especializado.
Uno de los principales llamados está dirigido a las personas que, en medio de la emergencia, han encontrado animales silvestres y los mantienen resguardados en sus viviendas. La Corporación recibió reportes de ejemplares que permanecían bajo cuidado de particulares e incluso estaban siendo sometidos a tratamientos médicos caseros.
“Sabemos que la intención de la comunidad es proteger a los animales que encuentra en estas condiciones, pero mantenerlos en casa o suministrarles medicamentos sin una valoración veterinaria puede poner en riesgo su recuperación. Invitamos a las personas que tengan bajo su resguardo fauna silvestre afectada por los incendios a entregarla a las autoridades ambientales para que reciba la atención que necesita”, señaló Magdala Iregui, directora de biodiversidad de la CAR.
La Directora explicó que las consecuencias de un incendio para la fauna no se limitan a las lesiones ocasionadas directamente por las llamas. “Los animales pueden presentar quemaduras, deshidratación, afectaciones respiratorias y altos niveles de estrés, pero además enfrentan la pérdida de refugios, alimento y cobertura vegetal”.
La CAR advierte que la recuperación de las áreas afectadas será un proceso de mediano y largo plazo. Según las estimaciones técnicas, la regeneración de la cobertura vegetal puede tardar alrededor de dos años o más, dependiendo de las características del ecosistema, la magnitud de la afectación y las condiciones ambientales posteriores.
Por ello, la Corporación mantiene activa la atención de fauna silvestre y recuerda que ante el hallazgo de un animal afectado por un incendio no se debe perseguir, alimentar, medicar ni intentar rehabilitarlo en casa. El reporte oportuno permite que profesionales especializados determinen su estado, definan el tratamiento y establezcan si puede regresar a su hábitat o requiere un proceso de rehabilitación.
“La emergencia no termina cuando se apagan las llamas. La recuperación de los animales y de los ecosistemas afectados requiere tiempo, atención especializada y restauración ambiental. El llamado es a que la comunidad nos ayude reportando y entregando los ejemplares que encuentre para que puedan tener una verdadera oportunidad de recuperación”, puntualizó Magdala Iregui.
